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August 16 2012

16:00

Plaza Pública aims to challenge and improve Guatemala’s journalistic culture

It’s not uncommon for news sites in the United States to evolve into a series of verticals: technology, politics, celebrity news, sports, and the like.

In Guatemala, Plaza Pública is also built around a series of verticals. But here, they’re equity, environment, social cohesion, cultural diversity, and corruption.

“We audit the private sector as part of our mandate,” site director Martín Rodríguez-Pellecer told me. “Traditional media does not cover these issues because they’re afraid companies would remove ads.”

Plaza Pública stands out for a few other reasons. It’s a digital native, but reluctant to set its pace against the 24-hour news cycle. It’s mainly funded by a private university, but it’s seeking a national audience.

The site’s name and concept were inspired by Jürgen Habermas’ idea of the public sphere, where private citizens come together to discuss matters of public relevance. Plaza Pública, which translates to “Public Square” in English, wants to be the place where such conversations not only take place (it has 80 blogs) but where they’re provoked by news stories.

In January, for example, it published an investigation that revealed minors were working on sugar plantations owned by the Guatemalan president’s Chamber of Agriculture. “In Guatemala, as in many other countries in Latin America, media orgs restrain the ‘public interest’ to public officials and public institutions, when it really goes beyond them,” Rodríguez-Pellecer said. “It also includes the links between businessmen and policy-makers, the media-politicians relations and controversial social issues.”

Rodríguez-Pellecer says traditional media have ignored those dynamics. So when it comes to political coverage, Plaza Pública doesn’t just report how an elected official votes. The site also features data visualizations meant to help identify voting patterns between leaders, parties, and around certain topics.

Investigative data journalism is a big part of what Plaza Pública does, though its editors prefer to call it in-depth precision journalism. There’s a reason for that distinction: “During the past 20 years, any sensationalism is considered ‘investigative reporting.’ We try to do a less incendiary journalism,” Rodríguez-Pellecer said.

His team is a group of 15 reporters, coders, designers, and photojournalists. “We all have been in traditional media, but we got tired of not being able to do the journalism that we wanted,” said Rodríguez-Pellecer, who worked seven years as a reporter for Prensa Libre, Guatemala’s most influential newspaper. The newsroom also gets help from 10 students from different universities and in disciplines ranging from archeology to political science and journalism.

Two-thirds of Plaza Pública’s $300,000 annual budget comes from Universidad Rafael Landívar, a private university administered by the Society of Jesus, the Christian religious order. The funding model raises questions about editorial independence: How can a news organization promise autonomy when its main funder is an institution with very clear stances about so many controversial topics?

“Since we started, we [have made it] clear that we were not going to report on the university, the Pope, or the Society of Jesus,” Rodríguez-Pellecer said. “That doesn’t mean that we’re not critics of some of the bishops’ points of views on topics like sexuality and gay rights, for example.” In turn, the university does not get involved in the editorial process: “We pick the topics we cover,” he said. But the institution does have the editorial board’s ear. “Always, those differences are discussed after the publication, not before. We appreciate very much the independence they gave us.”

Plaza Pública, which has 65,000 monthly visitors, in part borrows its model from projects like News21 at Arizona State University, and The Bureau of Investigative Journalism at City University London, on-campus newsrooms with access to university resources.

Like News21 and TBIJ, Plaza Pública is a nonprofit. It cannot sell ads because of universities’ tax-exempt status in Guatemala, but the goal is to eventually — at least three years from now — operate within a legal framework that would allow the sale of ads and maybe even data. “We also want to sell services related with the databases we’re building,” he said. Rodríguez-Pellecer says it’s almost impossible for a digital news outlet in Latin America to rely solely on ad revenue. Even successful ventures like El Faro in El Salvador and La Silla Vacía in Colombia have had to diversify their revenue streams. Plaza Pública has ruled out a paywall, but it’s actively thinking about ways to add more revenue channels. (It also receives grant money from groups like Open Society Foundations and Friederich Ebert Stiftung.)

“We think citizens should contribute voluntarily, too, if they want to get journalism that is on the people’s interests side,” Rodríguez-Pellecer said.

Photo of the Palace of the Captains-General in Antigua, Guatemala, by Ray Metzen used under a Creative Commons license.

15:55

Plaza Pública aspira a cambiar y a mejorar el periodismo en Guatemala

Es usual que los sitios de noticias en Estados Unidos se conviertan en una serie de “verticales” de temas como tecnología, política, espectáculos, deportes y similares.

Algo parecido ocurre en Guatemala, pero en Plaza Pública esos temas son más inusuales: equidad, medio ambiente, cohesión social, diversidad intercultural y combate a la corrupción.

“Son temas que no estaban en la agenda noticiosa porque los medios tradicionales tenían miedo de que los empresarios retiraran la pauta publicitaria”, me dijo Martín Rodríguez Pellecer, el director del sitio. “Parte de nuestro mandato es fiscalizar al sector privado”.

Plaza Pública sobresale por otras razones más. Es un medio digital que se resiste a operar a ritmo del maníaco ciclo noticioso de  24 horas y, además, se financia mayoritariamente con fondos de una universidad privada, pero busca una audiencia nacional.

El nombre y el concepto del sitio se inspiraron en Jürgen Habermas y su idea de esfera pública, ese espacio donde los ciudadanos se reúnen para discutir temas de relevancia pública. Plaza Pública quiere ser el lugar donde no sólo ocurran esas discusiones (el sitio tiene 80 blogs) sino también donde sean provocadas por las noticias que producen.

En enero, por ejemplo, el sitio publicó una investigación que denunció la contratación de menores de edad en fincas azucareras propiedad del presidente de la influyente Cámara del Agro. “En Guatemala, como en muchos otros países de América Latina, las organizaciones periodísticas  restringían el ámbito de lo público a los ministros y diputados, cuando el interés público va mucho más allá”, aseveró Rodríguez Pellecer. “También incluye las relaciones entre los empresarios y las políticas públicas, los medios de comunicación y los políticos, y los temas sociales incómodos”.

Rodríguez Pellecer asegura que los medios tradicionales han ignorado esos vínculos y la dinámica de esas relaciones. Así que cuando se trata de cobertura política, Plaza Pública no se limita a informar sobre cómo un congresista vota. El sitio también produce visualizaciones de datos con el propósito de ayudar a identificar patrones de votación entre líderes, partidos y cierto temas.

El periodismo de datos representa una parte importante de lo que Plaza Pública hace, aunque sus editores prefieren llamarlo “periodismo de profundidad”. Ellos tienen una razón para marcar esa distinción: “En los últimos 20 años en Guatemala, la palabra ‘investigativo’ se ha prostituido un poco y cualquier sensacionalismo se considera periodismo investigativo. Nosotros tratamos de hacer un periodismo más sosegado”, explicó Rodríguez Pellecer.

Su equipo está conformado por 15 periodistas, programadores, diseñadores y fotoreporteros. “Todos hemos trabajado en medios tradicionales, pero nos cansamos de no poder hacer el periodismo que queríamos”, me contó el editor, quien trabajó siete años como reportero para Prensa Libre, el periódico conservador más influyente de Guatemala. La sala de redacción de Plaza Pública también recibe ayuda de 10 estudiantes de diferentes universidades y en disciplinas que incluyen desde Arqueología hasta Ciencias Políticas y Periodismo.

Dos terceras partes de los $300.000 de presupuesto anual de Plaza Pública provienen de la Universidad Rafael Landívar, un centro de estudios privado administrado por la “Compañía de Jesús”, una orden religiosa perteneciente a la Iglesia Católica. Ese modelo de financiamiento plantea dudas sobre la independencia editorial del sitio: ¿Cómo una organización noticiosa promete autonomía cuando su principal financista es una institución con posiciones muy claras en temas muy polémicos?

“Desde el principio tenemos claro que no vamos a fiscalizar ni a la Universidad ni a la ‘Compañía de Jesús’ ni al Papa”, aclaró Rodríguez Pellecer. “Eso no implica que no seamos críticos de posiciones  de la Conferencia Episcopal sobre temas de sexo, que hagamos temas sobre los derechos de la unidad gay, por ejemplo”.  A cambio, la universidad no se involucra en el proceso editorial: “Nosotros escogemos los temas que cubrimos”, dice el editor. Sin embargo, la institución sí tiene un espacio en el Consejo Editorial. “Cuando hay diferencias de criterio, siempre se discuten a posteriori no antes de que se publique un artículo. Apreciamos mucho la libertad editorial que nos dan”.

Plaza Pública, que registra 65.000 visitas mensuales, se modeló a partir de proyectos como  News21 en Arizona State University, y The Bureau of Investigative Journalism en City University London, salas de redacción basadas en campus universitarios y con acceso a recursos de esos centros educativos.

Como News21 y TBIJ, Plaza Pública es una organización sin fines de lucro. Debido a que en Guatemala las universidades están exentas de pagar impuestos, el sitio no puede vender publicidad pero la meta es eventualmente -al menos dentro de tres años- operar dentro de un marco legal que les permita vender anuncios y hasta datos. “También queremos vender servicios relacionados con las bases de datos que estamos construyendo”, me contó Martín.

El reto es grande. Rodríguez Pellecer reconoce que es casi imposible para un sitio web de noticias operar sólo con el dinero que ingresa por publicidad. Incluso proyectos exitosos como El Faro en El Salvador y La Silla Vacía en Colombia han tratado de diversificar sus fuentes de ingreso. Plaza Pública ya descartó cobrar por el contenido, pero está evaluando otras formas de abrir nuevos canales de financiamiento. (También recibe donaciones de grupos como Open Society Foundations y la fundación Friederich Ebert Stiftung).

“Creemos que los ciudadanos también deberían aportar de manera voluntaria si quieren disfrutar de un periodismo que vele por sus intereses”, concluyó Rodríguez Pellecer.

Fotografía del Palacio de los Capitanes Generales en Antigua, Guatemala, por Ray Metzen utilizada bajo una licencia Creative Commons.

April 18 2011

08:40

Who's New to Net2 Local?

Since November, we've added 2 new NetSquared Local groups to the map, bringing the new official number to 80 groups in 26 cities worldwide! NetSquared Local groups meet to network and learn about using web and mobile technologies to make social change happen. Each one of these groups is volunteer run and community driven, and each one is totally unique and at the mercy of the interests, cultures and expertises of the group members.

New Net2 Local Groups

Below is a list of the groups that have started in the last few months. If you're interested in getting involved either as a co-organizer or a participant in one of these cities, go to the group website and give the organizer a shout!

Just Getting Started

We also have several other groups that are "Just Getting Started". This means that we have at least one person in the city who is interested in helping to get a NetSquared Local group off the ground. Just getting started groups are indicated by yellow markers on the map.

In the last few months we've had interest from people in:

  • Sao Paulo, Brazil
  • Kasese, Uganda
  • Kumbo, Cameroon
  • Bellevue, CA, USA
  • Derby, KS, USA
  • Kalawana, Ratnapura, Sri Lanka
  • Dhaka, Bangladesh
  • Ottawa, Canada
  • Denver, CO, USA
  • Boulder, CO, USA

Are you in one of these cities and want to become a co-organizer to help get the NetSquared group off the ground? Let us know and we'll connect you with the other folks who have expressed interest and provide you with all the resources you need to make it happen!

Are you in another city and want to get involved?

Learn more about NetSquared Local and check the Net2 Local map to see how you can get involved with an existing group, a just getting started group, or to start your own!

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